sábado, 5 de enero de 2019

El Secreto de Papá Noel


Valeria nunca imaginó que iba a convertirse en la afortunada ganadora de un viaje en el que acompañaría a Papá Noel en Nochebuena a repartir regalos por todo el planeta.

“¡Cuéntanos todo lo que veas a tu vuelta!”, le habían dicho sus amigos. Lo que no sabían es que todo no podría contarlo, ya que días previos al viaje, Valeria había recibido una carta con matasellos de Laponia en la que le decían que iba a conocer un secreto guardado durante años del que no podría hablar.

Llegó el ansiado día y cuando Valeria y sus padres llegaron en avión a Finlandia ya les estaban esperando. Les acompañaron hasta la región de Laponia y una vez allí les dejaron en su hotel.

- Pasado mañana es el gran día- dijo uno de los hombres- Vendré mañana a por Valeria y ustedes se quedarán aquí. Ella es la única que puede visitar el lugar. No se preocupen, la niña va a estar muy bien. El día de Navidad estará de vuelta.

Los padres de Valeria miraron a su hija y ver el brillo de ilusión que desprendían sus ojos, supieron que no podían negarse.

Al día siguiente, durante el trayecto al pueblo de Papá Noel, la niña no paró de hacer preguntas.

- ¿Tiene Papá Noel la voz tan ronca? ¿Cuántos años tiene? - parloteaba sin parar.
- Tranquila- le dijo el hombre - lo irás descubriendo poco a poco.

Al llegar al pueblo, y al poco de instalarse en la preciosa casita de madera que iba a ser su hogar durante esos dos días, un coche pasó a recogerla.

La dejaron en la puerta del taller de Papá Noel. Al abrirla, todo un mundo mágico apareció ante sus ojos. Decenas de elfos de nariz grande se afanaban en envolver regalos. Había papel de regalo y cintas de raso por todas partes.

Una señora mayor se le acercó y la saludó. Valeria seguía con la boca abierta y ni siquiera había reparado en su presencia hasta que ella le habló.

- Hola, soy Noelia. Voy a ser tu acompañante - le dijo con una sonrisa.
- Entonces, ¿Tú también vendrás en el trineo con Papá Noel? ¿Tan grande es el trineo? ¿Será el reno Rudolf quien nos lleve por el mundo?- y Valeria comenzó de nuevo con su fluyente verborrea.
- Todo a su debido tiempo.- le contestó la mujer mientras le acariciaba la cabeza con cariño.

Noelia era muy alta y tenía el pelo blanco. Era una abuelita que estaba lejos de ser entrañable debido a su gran tamaño pero le gustaba.

Ese día, Valeria estuvo ayudando a los elfos a  envolver regalos y se emocionó de pensar que esos paquetes llegarían a niños de países muy lejanos que jamás conocería en persona.

Cuando acabó el día, Valeria se fue a su cabañita y a la mañana siguiente volvió de nuevo al taller. Los elfos seguían trabajando sin descanso, iban contrarreloj.

Cuando Valeria vio a Noelia, se abalanzó sobre ella.

- Noelia, ¿tú conoces a Papá Noel? ¿Cómo se las ingenia para repartir tantos regalos en una sola noche? ¿Los renos van muy rápido? ¿Es que no hay controles de velocidad de trineos en el cielo?- empezó a decir la niña.

- Ja ja ja- contestó Noelia con una sonora carcajada que le resultó algo familiar- No hay controles de velocidad en el cielo porque el trabajo de Papá Noel es especial. Y  en  el mundo hay lugares como Australia o Nueva Zelanda donde el día empieza antes y esos son los primeros que visita Papá Noel.

Finalmente la noche llegó. Valeria creía que se le iba a salir el corazón por la boca.

A lo lejos el sonido de unos cascabelillos llamó su atención y apareció un trineo tirado por renos, el que iba al frente de todos tenía la naricilla roja ¡Era Rudolf!

Papá Noel iba subido en el trineo y cuando llegó a su altura, extendió la mano hacia la niña. Valeria la cogió temblorosa.

Era tal cual lo había imaginado, pelo blanco, alto, gordo y con una enorme barba blanca, pero había algo en él que le resultaba familiar.

- ¿Estás preparada?- dijo y a Valeria se le abrieron los ojos como platos.
- ¿Noelia? ¿Eres…Papá Noel?- acertó a decir perpleja.

Allí debajo de aquel atuendo estaba Noelia. Antes de que la niña pudiera articular palabra la mujer le explicó:

- Siempre fui yo. Llevo haciendo el trabajo siglos. Una noche, en una de las casas que visité, me habían dejado de comer algodón de azúcar. ¡Con lo que me gusta!, así que me entretuve demasiado tiempo comiéndolo y cuando me di cuenta, uno de los niños, que se había despertado, estaba observándome pasmado en el salón. Yo tenía toda la cara repleta de algodón, de modo que el niño pensó que era barba lo que veía. “¿Cómo te llamas?” me preguntó, y al verme sorprendida sólo acerté a decir “Noel…” Esa noche tras llegar a Laponia convoqué al Consejo de la Navidad para ver qué debíamos hacer. Todos estuvieron de acuerdo en aprovechar la situación, ya que así Papá Noel, como decidieron darme a conocer al mundo, pasaría desapercibido. Desde entonces uso barba postiza. Y este es el secreto que jamás debes contar. ¿Lo prometes?- concluyó.

- Ehh, sí, pero entonces ¿Eres Mamá Noelia?- contestó Valeria.
-Ja ja ja- rió Noelia, y ahora sí, Valeria supo de qué conocía esas carcajadas, ¡eran las de Papá Noel!

Al principio un halo de decepción había pasado por la mente de la niña al descubrir al verdadero Papá Noel, pero pronto se dio cuenta de que lo importante no era quién hiciera el trabajo, sino que todas las Navidades los niños del mundo recibieran sus regalos. Al fin y al cabo había alguien que había sido capaz de mantener la ilusión viva durante años, ¿qué más daba si ese alguien era hombre o mujer?

Ambas se miraron.

- ¿Nos vamos?- dijo Noelia.

Y así comenzó el que sería para Valeria el viaje más maravilloso de su vida.

La Navidad de Aser


Se encontraba en el comedor de un hogar rodeado de risas y alegría. Olía a comida, a manjares que le transportaban a épocas pasadas, cuando era su “yo” real, el verdadero, el que quería volver a ser.

Era Nochebuena pero para él esa palabra, y todo su significado, había desaparecido años atrás. Recordaba que le encantaba la Navidad, aunque ese recuerdo cada vez se desdibujaba más en su mente hasta el punto de parecer que la Navidad que añoraba sólo había sido un sueño. Un sueño de esos que recuerdas nítidamente al despertar y que conforme pasa el día va haciéndose más y más difuso hasta desaparecer por completo como si jamás hubiese existido.

Llegó la hora de la cena y la familia se sentó en la mesa. Tras ellos estaba el tradicional árbol de Navidad. La comida que compartieron hacía honor al embriagante olor que minutos antes la anunciaba. Canapés variados, mariscos y ternera rellena copaban la mesa.

Se dio cuenta de que ni siquiera sabía de la existencia de algunos de esos alimentos y entonces recordó claramente el pollo, las nueces, los pastelitos y las naranjas de su verdadera Navidad.

Comió un gran surtido de turrones y mazapanes. Esos dulces sí los conocía, y a pesar de que eran muy sabrosos, sabía que los que probó antaño, en otro lugar, los superaban con creces. 

Ya entrada la madrugada los miembros de la familia se despidieron hasta el día siguiente y en la casa tan sólo quedaron los padres y sus dos hijos, que se fueron a dormir, no sin antes desearle las buenas noches.

De forma un tanto contradictoria, la oscuridad de la noche dio claridad a su mente y recordó una hoguera apagada, una vela que alguien portaba en la mano y a él, siendo un niño, leyendo alto y claro para todos los asistentes la historia de la Navidad.

Las palabras “Milad Majid” se dibujaron lentamente en su cabeza y como un hecho lejano las oyó pronunciadas por mucha gente. “Feliz Navidad” se decían unos a otros, en un idioma que ya casi había olvidado. Y entonces la hoguera se encendió y la estancia se invadió de salmos.

La hoguera se apagó al cabo de las horas y los asistentes a su Navidad, a la verdadera, saltaron varias veces por encima de las brasas aún candentes. Ahora sí podía sentir la alegría de la gente, de su gente…y la añoró.

Un sueño profundo lo alcanzó en ese instante de evasión de la realidad y acudió a los brazos de Morfeo con una sonrisa dibujada en la cara.

Los ruidos de la casa lo despertaron a media mañana. La familia se volvía a reunir, esta vez en el Día de Navidad. El árbol amaneció lleno de regalos y todos se afanaron en romper el papel que los envolvía.

Cuando el ritual acabó, un paquete envuelto quedó debajo del árbol. “Aser”, ponía en él. Ese era su nombre, significaba “felicidad”. Qué cosas tenía a veces la vida…

La familia le invitó a abrirlo y así lo hizo. Ante sus ojos apareció un jersey de vivos colores. Lo había tejido la madre de la familia meses atrás a escondidas, para que él, Aser, no se diera cuenta. Ese gesto lo conmovió y las lágrimas inundaron su rostro. Era un regalo lleno de amor, ese amor que tanto añoraba y que en ese instante sentía hasta casi poder tocarlo con las manos.

Ese momento le devolvió todos los recuerdos que se había esforzado en olvidar para evitar el sufrimiento. Recordó a su verdadera familia en torno a la hoguera. Vio con claridad el rostro de sus padres y de sus dos hermanos, y vislumbró la querida ciudad que lo vio nacer y de la que ahora ya no quedaba nada, Alepo, en Siria.

Qué feliz era en esa época. Era Aser, haciendo honor a su propio nombre. Y fue consciente de que la felicidad puede ser tan efímera…

Cuando comenzó la guerra tuvieron que dejar de estudiar ante los continuos ataques, era peligroso. La ciudad fue cayendo. Por eso sus padres decidieron ayudar a sus hijos a escapar, querían una vida mejor para ellos. No, mejor no, sólo digna. Gastaron todos sus ahorros en un viaje que llevaba a sus hijos a ninguna parte, que los alejaba de allí, de los suyos, y que tenía como destino la más absoluta incertidumbre.

Aser era un niño, tenía 12 años y mucho miedo. Subieron a una embarcación en la que estuvieron a la deriva soportando los vaivenes de las olas durante semanas. Viajaban hacinados y a pesar del gran número de pasajeros llamaba la atención el silencio reinante durante días y noches que se hacían eternas.

Algunos no pudieron soportar las condiciones, y Aser estaba convencido de que tampoco la pena, y murieron en el camino. Ellos consiguieron llegar al campo de refugiados de Moria.

Lo último que supo Aser de sus hermanos es que ellos iban rumbo a Alemania. A él, por ser menor, lo acogió una ONG y lo llevó como refugiado a España.

Llevaba 2 años en España, primero en un centro de menores y desde hacía una año con la maravillosa familia que lo había acogido y que luchaba cada día por devolverle la felicidad que le habían robado. No sabía si sus padres seguían vivos y no había podido contactar con sus hermanos.

Por eso, tras revivir su situación, se dirigió a su familia de acogida:

     - No tengo ningún regalo para poder agradecer lo que habéis hecho por mí. Pero sí que sé lo que debería de ser para vosotros el mejor regalo. Disfrutad de vuestra compañía, de los buenos momentos, de las risas, besos y abrazos. Vivid como si fuera el último día de vuestra vida junto a los vuestros. Pensad ¿qué les diríais? y decídselo. Yo lucharé por recuperar a mi gente, por reunirlos para decirles lo mucho que los he echado de menos. Lucharé por ser feliz, lucharé por ser de nuevo ASER.

viernes, 11 de septiembre de 2015

La otra mecanógrafa (Suzanne Rindell)

Después de ver reseñado el libro del que hoy hablaré en varios blogs, de su título intrigante y de la imagen de portada no pude sino buscarlo. Hoy os cuento mis impresiones sobre "La otra mecanógrafa" de Suzanne Rindell.



Mi propia sinopsis


Rose Baker es una joven que en los años 20 trabaja como mecanógrafa en una comisaría de Nueva York. El trabajo de Rose consiste en escribir a máquina las declaraciones y confesiones de los delincuentes que pasan por la comisaría y que la mayoría están relacionadas con delitos por la venta ilegal de alcohol, ya que en la ciudad impera la Ley Seca.

Rose es recatada, seria, clásica y formal, muy acorde a las normas sociales de la época, y tiene una vida un tanto anodina. El trabajo en la comisaría aumenta y es necesario contratar a otra mecanógrafa para sacarlo adelante, la nueva chica es Odalie, y representa todo lo contrario que Rose. Odalie es moderna para la época, extrovertida y atrevida, nada recatada, sale a fiestas nocturnas donde no es muy común ver a mujeres, come en restaurantes de lujo etc, algo que la hace atractiva a todos cuantos la conocen, incluida Rose.

Pronto Rose se verá envuelta en el mundo de Odalie y experimentará junto a ella experiencias que nunca imaginó pero ¿es Odalie una buena influencia para Rose?¿qué intereses ocultos esconde la nueva mecanógrafa?

Opinión

"La otra mecanógrafa" es un libro de intriga psicológica que engancha desde el primer momento. El libro está narrado en primera persona por la propia Rose y es a través de ella como la autora deja entrever al lector que hay algo oculto relacionado con la historia que en algún momento tiene que aparecer. Por Rose, el lector intuye que Odalie no es tan buena como parece ser pero poco más sabrá, porque hasta casi el final del libro no se desvelará la verdad oculta de su personalidad y actos. Esto sin duda hace que el libro gane por momentos y que abandonar la lectura sea casi imposible.

En ese sentido, la autora sabe jugar muy bien con esta intriga, desvelando el misterio muy poco a poco, en pequeñas dosis. Mientras el lector descubre lo que ha sucedido se adentra además en la personalidad de ambas protagonistas, tan distintas entre sí. Odalie y Rose son la noche y el día pero la personalidad de Odalie se impone y Rose se ve arrastrada a su mundo de clubs nocturnos donde se sirve bebida de forma ilegal, a hoteles y restaurantes de lujo etc. Los personajes están muy bien desarrollados y perfilados y es otro punto a favor del libro. También está muy bien desarrollada la manera en la que Rose se va adentrando en el mundo de Odalie, a la que admira enormemente y de la que prácticamente acaba dependiendo. Es como si Odalie moldeara la personalidad de Rose a su gusto pero ¿con qué objetivo?

Por último, pero no menos importante, destaca la ambientación lograda en la novela. La autora consigue que el lector se adentre totalmente en el Nueva York de los años 20. Por eso, sin duda un gran atractivo de la novela es la época en la que se desarrolla y que está muy bien descrita. 


Será sencillo para el lector imaginarse caminando por las calles de la ciudad, acudiendo a clubs camuflados tras otras tiendas, a los que hay que entrar con contraseña porque son ilegales y en ellos se sirve alcohol. También la moda de la época está muy bien reflejada, el pelo a lo garçon de Odalie, las ropas que lleva etc, y hasta los personajes masculinos, sobre todo los relacionados con el incumplimiento de la Ley Seca, tienen algo de gangsters.




En definitiva, la otra mecanógrafa es un libro que destaca ante todo por el contexto en el que tiene lugar, el buen desarrollo de sus personajes y la intriga que esconde su historia y que el lector intuye desde el principio pero que  descubrirá muy poco a poco de la mano de una de sus principales protagonistas, mediante un lenguaje sencillo pero a la vez elegante y envolvente.


viernes, 26 de junio de 2015

Al otro lado del cristal (Juan Manuel Peñate Rodríguez)

Hoy comparto con vosotros la primera creación literaria de Juan Manuel Peñate, "Al otro lado del cristal", una obra que se mueve entre el género del relato y de la novela corta, y que me ha gustado mucho.

Esta vez, al tratarse de un libro de relatos desglosaré la reseña por partes y haré una sinopsis de cada relato junto con mi opinión.

Sinopsis/ Opinión

Siete son los relatos que encierra "Al otro lado del cristal", siendo uno de ellos el que da título al libro. Los géneros que toca el autor son de todo tipo: el thriller, la fábula, la fantasía y ciencia ficción, el terror etc, y sinceramente no sabría decir en cual parece más cómodo Juan Manuel porque me ha gustado su estilo en todos y cada uno de ellos.

"La Pala" es el relato que abre el libro y en el que el lector se adentra en un pueblo cuyos vecinos esconden un horrible secreto. Un secreto que a pesar de su crudeza y de no tener sentido alguno, los vecinos han asumido como algo completamente normal dentro de su sistema social. 

Es uno de los relatos que más me ha gustado y que además me ha recordado a alguna película de temática similar. El autor se mueve como pez en el agua en este género, despertando la curiosidad del lector desde el primer momento al abrir la historia con un hecho desconcertante. Pero lo mejor es que la intriga se mantiene en todo momento hasta que finalmente el lector descubre el temido secreto del pueblo, que le dejará con la boca abierta.

"Dios Roco". Quizás sea el relato que menos me ha llamado la atención, pero únicamente porque se enmarca en el género de la fábula que no es uno de mis favoritos. Aunque quiero destacar que no significa que no me haya gustado, ya que el relato es fresco, original y divertido a partes iguales. Además, siguiendo una línea similar al anterior, el lector es incapaz de ubicarse en la primera página y poco a poco irá entendiendo quiénes son los singulares protagonistas de la historia, arrancando una sonrisa de su boca cuando descubra su identidad.

"Al otro lado del cristal" Se trata del relato que da nombre al libro y entiendo quizás que puede ser del que se sienta más orgulloso su autor. Más que un relato es una novela corta, que bien habría podido dar lugar a una novela mucho más extensa, ya que el tema que trata da mucho de sí. Me ha encantado esta historia en la que dos mujeres con un vínculo familiar común, de personalidad totalmente opuesta y hasta contradictoria, se ven obligadas a vivir en la misma casa durante años para sobrevivir . 

Se trata de  una historia desesperanzadora, trágica y de supervivencia. El autor es capaz de transmitir  la angustia de la situación y muestra como al final el ser humano se adapta a situaciones inusuales con tal de no perder la vida. También me parece un punto a favor del autor la utilización que hace de los animales, en este caso el gato Merry, para introducir a los personajes y que el lector los conozca en mayor profundidad.

"El jugador pesimista" Un grupo de chavales está una noche de juerga en una casa, uno de ellos debido a la ingesta de determinadas sustancias acaba tirado en el suelo prácticamente muerto, cuando recobra la conciencia se encuentra en una especie de prado con otros jóvenes jugando a un juego de mesa que tiene mucho más de real que de juego, ya que una mala jugada puede significar la muerte de uno de los jugadores. 

Sin duda es la novela corta que más me ha gustado de todo el libro con diferencia, ya que gracias a este juego y a los diferentes niveles que una vez superados trasladan al jugador a otra época histórica y lugar donde continuar la partida, el lector puede recorrer grandes escenarios y sucesos pasados, como la invasión nazi de determinados territorios, la guerra mundial y un largo etc. Este relato está magníficamente narrado de forma que existen numerosos momentos de tensión que disparan la adrenalina debido a los momentos límite con los que cuenta. Si tuviera que elegir una palabra para describirlo, elegiría trepidante. También tiene altas dosis de violencia, o al menos de escenas violentas explícitas, pero que son necesarias para la historia. "El jugador pesimista" me ha mantenido pegada  a sus páginas de principio a fin hasta llegar a un final a la altura de la historia.

"Tercera Planta, por favor" pasaré por encima de este relato breve que básicamente se engloba en el género de terror y que estoy segura que encantará a los amantes de este tipo de historias. El autor nos cuenta cómo un hombre va moviéndose por diferentes plantas que no son sino grados o niveles del infierno, a cual más terrorífico y cruel. Terrorífico a la par que adictivo.

"En la celda de colores". Otra novela corta que me ha gustado muchísimo,cuya historia comienza en una celda de la conocida cárcel de Alcatraz en EEUU y en la que lo paranormal se mezcla con el thriller y los  clásicos libros de asesinos en serie. Una vez más, el autor narra con maestría esta historia que atrapa desde el primer momento.


"Touchdown" es el relato que cierra el libro y que es cómico y trágico a partes iguales. En él nos cuentan la historia de unos amigos que se pone como misión hacer algo que sorprenda a los demás y que mostrará cómo de estúpido puede ser el ser humano a veces.

En definitiva, "Al otro lado del cristal" es una obra de relatos totalmente adictivos, que destacan por la multitud de géneros que tocan. Con un estilo sencillo y directo, su autor sabe despertar la curiosidad del lector desde el principio, bien sea por lo inverosímil de lo que cuenta el relato o por la dificultad de entender claramente qué está pasando, lo que es un recurso novedoso y ante todo efectivo. Una vez que el lector se ubica, la intriga va en aumento haciendo imposible abandonar la lectura. Para desconectar, para entretenerse, para vivir una aventura trepidante, cualquier excusa en buena para leer este libro.


jueves, 11 de junio de 2015

Kichay (Alejandro Romera)



Siempre me han gustado los relatos, aunque reconozco que prefiero la novela, los relatos me son muy útiles cuando tengo poco tiempo para leer porque estoy ocupada, ya que me sirven de vía de escape entre tareas, y a veces hasta de aliciente y motivación. Precisamente hoy os hablaré de un libro de relatos, Kichay del autor Alejandro Romera.

En esta ocasión no voy a realizar mi propia sinopsis como suelo hacer, ya que al tratarse de un libro compuesto de 15 relatos, es un poco complicado. Por eso he decidido poner lo que el propio libro destaca en la sinopsis, y que creo que os despertará la curiosidad tanto como a mi

¿Es posible enamorarse de unos pies?, ¿puede un pequeño niño transformar el mundo?, ¿podría ser capaz un león de abrir cerraduras?, ¿qué harías si en tu manos cayese un libro infinito? Las cosas no siempre son lo que parecen. El mundo está lleno de sucesos sin sentido y nos aferramos a la lógica con frecuencia para intenta r comprenderlos, pero ¿dónde está la frontera entre lógico e ilógico, entre fantasía y realidad? El conformismo, la obsesión, la rebeldía o el arrepentimiento son algunos de los temas que encontraremos en estas páginas. Quince textos para bucear en lo más hondo de nosotros mismos y reflexionar sobre nuestra esencia y nuestros actos.

Opinión

Con la sinopsis ya os podéis hacer una idea de en qué consiste este libro. Confieso que tras leerla no pude resistirme porque todo lo relacionado con la fantasía, la imaginación y los libros que te hacen pensar y reflexionar me atrae.

Los relatos son muy breves, algunos de dos páginas, así que se trata de una lectura que se puede finalizar en pocas horas. No voy a entrar en detalle en relación a los relatos porque son tan distintos que no voy a destacar ninguno en concreto. De hecho considero que ese no saber qué te vas a encontrar en el siguiente relato ni sobre qué tema va a girar es sin duda un aliciente que te hace seguir leyendo.

El autor utiliza un estilo sencillo para contarnos una serie de historias originales y curiosas. Así, algunas historias son infantiles como la primera, otras totalmente surrealistas y sin sentido, aunque al mismo tiempo divertidas, otras son historias muy fantasiosas y algunas son crudas y hasta trágicas.

Precisamente en esa gran variedad de relatos y géneros es bajo mi punto de vista el punto fuerte de esta lectura. Esta variedad también se ve en el narrador utilizado, ya que a veces la historia nos es contada en primera persona, y otras veces en tercera. En cuanto a los temas tratados, son múltiples, destacando el egoísmo humano, los abusos, la guerra etc, y también otros más positivos como la ilusión.

En cambio, aunque las temáticas son tan dispares, los relatos siguen una misma línea en cuanto a estructura y desarrollo, y cada uno de ellos crece en interés por momentos hasta finalizar con un final sorprendente e inesperado que te deja con ganas de más.

En conclusión, Kichay, es un libro breve de relatos, ante todo muy ameno y entretenido, que se hace interesante por la diversidad de temas que trata y el estilo sencillo de su autor.





martes, 3 de marzo de 2015

Videoreseña de la serie "Zona Prohibida" (David Cirici)


Hace poco, la editorial Algar me propuso participar en un reto, consistía en leer "La Decisión de Viggo", un libro de David Cirici, y en lugar de hacer la típica reseña por escrito hacer una videoreseña.

El caso es que "La Decisión de Viggo" es la segunda parte del libro "Zona Prohibida" que tampoco había leído, pero después de pensarlo un tiempo me decidí finalmente a participar reseñando esta serie distópica, y aquí os traigo el resultado.

Os adelanto que haré las reseñas de los dos libros también por escrito, de hecho pretendía hacerlo pero no me ha dado tiempo.

Es mi primera videoreseña así que no seáis muy críticos jajaja, lo he hecho lo mejor que he podido y lo más importante es que me lo he pasado genial.








jueves, 12 de febrero de 2015

Violetas de Marzo (Sarah Jio)


El libro del que hoy hablo es “Violetas de Marzo", de Sarah Jio. Se trata de uno de tantos libros que me llevo anotados de los blogs de lectura que sigo. En ese caso me gustó la sinopsis, el título, la portada, y la opinión positiva del blog donde lo vi.




Mi propia sinopsis

Emily Wilson es una escritora que vive en Nueva York junto a su marido Joel. Emily tuvo bastante éxito con su primera novela pero se siente incapaz de volver a escribir por el denominado “síndrome de la página en blanco”, además su matrimonio de 6 años acaba finalmente rompiéndose, lo que no ayuda nada a su situación.

Por ello, Emily decide cambiar de aires y buscar la inspiración en la Isla Bainbridge, escenario de sus recuerdos de infancia y lugar donde reside su querida tía Bee de 85 años. Allí conocerá a una serie de personas que serán de gran importancia para que poco a poco se vaya recuperando.

Una noche, Emily encuentra en la mesilla de noche de su habitación un diario escrito por Esther, una mujer que vivió en la isla en 1943. La lectura del diario se convierte en adictiva para la escritora porque está llena de secretos del pasado. Además, el diario de Esther le proporciona las claves para retomar de nuevo las riendas de su vida. Lo que no imagina Emily es que ese diario está muy relacionado con ella y su propia historia.

Opinión

Debido a la portada del libro y al sugerente título imaginaba que se trataba de una lectura de estilo más clásico de lo que realmente he encontrado. El estilo de esta novela es en cambio actual, fresco y muy ágil y además de estar dotado de frases y diálogos ingeniosos, lo que es un punto positivo.

Me ha resultado una lectura entretenida que va incrementando el interés por momentos, sobre todo cuando aparece el diario, ya que la historia de Esther es todo un misterio que poco a poco el lector irá descubriendo junto con Emily. Personalmente me encantan las novelas llenas de intrigas y secretos del pasado. Como es lógico la novela se ubica en dos tiempos, cada capítulo de la novela se centra en uno de ellos, unos hablan sobre la actualidad protagonizada por Emily y otros se centran en historia que Esther cuenta en primera persona en su diario y que se desarrolla en el mismo lugar pero en 1943. Ambas tramas se complementan y confluyen al final pero si he de elegir una, me quedo sin duda con la del pasado, mucho más rica en sucesos y detalles.

Algo que me ha gustado también de la novela es su ambientación. La autora consigue trasladarnos sin problema la isla Bainbridge y su ambiente y modo modo de vida de sus gentes. Es por tanto muy sencillo crearse una imagen de la isla tanto en la época actual como en la de los años 40. Así, a través de la lectura el lector consigue sentir las olas del mar, imaginar las casas a orillas de la playa, y conocer la gastronomía típica de la isla como las almejas y sopa de marisco.

En cuanto a los personajes, están bien desarrollados aunque no son profundos en exceso. Destaca incluso por encima de la protagonista, la tía Bee, una mujer de gran vitalidad a pesar de tener casi 90 años, muy independiente y que sabe mucho más de lo que le cuenta a su sobrina.

Por otro lado, no he disfrutado plenamente de la novela porque me ha resultado muy similar a “La verdad sobre el caso Harry Quebert”, de Joël Dicker y que ya reseñé AQUÍ. Los que lo hayáis leído ya os habréis dado cuenta, y es que la trama se asemeja bastante. Sin duda bajo mi punto de vista el libro de Dicker es muy superior a “Violetas de Marzo”, en muchos aspectos, tanto en el desarrollo de la historia y los múltiples giros como en el sorprendente final. En el caso de la novela que hoy comento, he de decir que el final es un final cerrado donde se explica todo, pero que en cierta manera también es bastante previsible casi desde el principio.

“Violetas de marzo” es un libro entretenido muy bien ambientado donde el presente y pasado se mezclan en busca de la verdad. Una novela ágil pero que peca de ser predecible y demasiado similar a otra de gran éxito, lo que sin duda le resta interés.



Quizás también te interese

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Si te ha gustado el post, compártelo