viernes, 1 de marzo de 2013

Aquello que permanece



Le gustaba aquello que permanece, todo aquello que perdura, lo eterno. Porque lo eterno es para siempre y alberga las historias de aquellos que lo crearon y le dieron forma. Las cosas permanentes siguen ahí, impertérritas ante el paso del tiempo, alegrando con su presencia a todos cuantos quieran contemplarlas y disfrutarlas.

Aquel día el destino le deparaba una sorpresa. Pensándolo más tarde se dio cuenta de que lo que aquella tarde sucedió, tenía que suceder, porque ella era la persona adecuada.

Había quedado con sus amigas, las de toda la vida, las que todavía lo son, amigas que también permanecen, eternas. Eran jóvenes y solían salir todas las tardes a tomar café y a hablar de sus cosas. Paseando por una de tantas calles se encontraron con algo en su camino: un contenedor, unas bolsas y un montón de libros esparcidos por el suelo. 


Al principio no reaccionó, le llamó la atención lo que vio pero siguió andando. Apenas unos segundos después se dio cuenta de que no podía dejarlos allí. Pensó en las palabras que ocultaban esos libros, palabras que permanecen, palabras eternas. Palabras que contaban historias condenadas a desaparecer para siempre si alguien no hacía algo para evitarlo. Ella era la persona que aquel pequeño tesoro esperaba, lo sabía y actuó en consecuencia ante el estupor de sus amigas.
Volvió sobre sus pasos y se agachó a ojear lo que a los pies del contenedor se encontraba. Sus amigas la increparon, le dijeron que no cogiera nada, que parecía una mendiga, se avergonzaban de ella, pero ella no escuchaba, ya estaba absorta y centrada en lo que veía: libros que escondían aventuras inimaginables,  palabras de amor susurradas, traiciones, guerras perdidas y ganadas, vidas desconocidas a punto de ser destruidas, eternas palabras que a punto estaban de dejar de serlo.

 No lo permitió…y nunca se arrepintió. Sabía que de alguna manera la persona que había abandonado allí ese gran tesoro quería que alguien lo descubriera. Lo sabía porque los libros no estaban metidos en una bolsa de basura corriente con otros deshechos, estaban en una bolsa abierta para que el viandante pudiera contemplar lo que albergaba, quizás con la esperanza de que fueran rescatados, quizás con la necesidad de limpiar una conciencia intranquila.

Sin dudarlo cogió la bolsa y cargó con ella el resto de la tarde maravillada por su pequeño tesoro, pequeño a los ojos de los demás y enorme para ella. Entre sus palabras rescatadas descubrió con emoción la famosa obra “La Barraca” de Vicente Blasco Ibáñez en una edición de 1953,  y no pudo más que preguntarse “¿a quién pertenecería este libro?, ¿disfrutaría de su lectura?¿ qué historias habrá despertado en su imaginación?” pero sobre todo pensó en todas aquellas personas habían estado a punto de perderse la maravillosa historia que escondía el libro si ella no lo hubiera rescatado a tiempo, y por eso supo que hizo bien, muy bien.

Besos



PD. Espero que os haya gustado la historia. Es real, me pasó a mi cuando tenía unos 18 ó 20  años, no lo recuerdo muy bien. Lo que he querido transmitir es que jamás hay que tirar a la basura un libro porque estarías destruyendo historias que son eternas y permanecen en el tiempo, y además estarías privando a muchos lectores de letras y sensaciones maravillosas.

24 comentarios:

  1. ¿Tirar un libro a la basura? Antes tiro la televisión, el iPad, el teléfono, la lavadora y todo lo que se me ponga por delante.
    Una historia preciosa.
    Besindios.

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    1. Jajaja. Di que sí Montse. Es un crimen. Creo que jamás he tirado ninguno, es más, como ves... los recojo! Besotes!

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  2. Me pasó el otro día con una persona, iba a tirar unos libros viejos y le dije: ¡A Shakspeare no se le tira a ningún lado!. No tiraría un libro en la vida...Buen fin de semana!
    Blanche´s Blog

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    1. Qué bien Blanca! Es otra "rescatadora de palabras", así me gusta.
      Un beso!

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  3. Yo tampoco podría ver como tiran un libro.

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    1. De ti lo daba por hecho Albanta! Jeje
      Un beso!

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  4. Pero... A quien se lo ocurre tirar un libro? Creo que al dueño de esas obras algo le tuvo que pasar Luz! Yo necesito un Cementerio de los libros olvidados ya! Me ha encantado tu historia y como la vinculas con el nombre de tu blog... Es genial! Te doy un 10 enorme! Un besazo amiga!

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    1. Gracias! Pues fíjate que yo al ver lo viejitos que eran los libros pensé en alguna persona mayor que había fallecido y que hicieron limpieza de casa...por imaginar que no quede
      Un beso!

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  5. Tirar un libro? Nunca! Que siempre existen modos para que los libros se sigan disfrutando. Se pueden regalar a amigos, a bibliotecas... Pero un libro nunca hay que tirarlo. Gracias por esta preciosa historia!
    Besotes!!!

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    1. Jamás! Jaja, sí que hay alternativas y en breve os pondré un post sobre ello, que he descubierto algunas la mar de originales.
      Besos

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  6. Haces una preciosa historia de algo tan sencillo...El otro día a mi hija le pasó algo similar con unos CD de películas. Sólo rescató una. Llegó el camión de la basura y lo echaron junto a los restos orgánicos. Y mi marido...el otro día se enamoró de un estante que había junto a un contenedor. Pero cuando no hay sitio en casa, pues no hay sitio. Yo llevo libros a bibliotecas y a mercadillos.
    Besos.

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    1. Gracias! A mi encontrarme libros solo me ha pasado esta vez en toda mi vida. Hay mil cosas que puedes hacer con ellos antes de tirarlos. Haré un post sobre ello dentro de poco. Besos!

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  7. Hace unos años recuerdo que mi padre quería tirar algunos libros. Ocupaban mucho y vivimos en un piso pequeño. Al final le convencí para que, al menos, los dejase en la biblioteca. Y hoy día creo que aún tengo más libros que antes, míos, pagados con mi propio dinero y amontonados en un montón de torres y cajas. Esos no los toca nadie :)

    Me ha encantado tu historia.

    Un besín

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    1. Hola Rober! Yo en casa tengo muchísimos, pero hasta mis libros infantiles que releo de vez en cuando, así que te entiendo perfectamente. Dentro de poco haré un post sobre posibles destinos de libros, antes que tirarlos, eso nunca.
      Besos!

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  8. Una historia tremenda.. Hace unos años rescaté una veintena de libros de una muerte segura, todos viejísimo, algunos los tuve que restaurar.. pero me daba muchísima pena. Son historias, vidas en letras
    Besos

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    1. Totalmente de acuerdo. Mira los que yo encontré son viejos también! Pero fíjate que yo creo que los libros viejos me atraen todavía más, es como si hubieran vivido más.
      Besos!

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  9. ¡¡Hola Lim!!
    Bonita historia nos regalas... es una pena que no tenga un poco de cabeza y si no quieren los libros, regalar es una opción buenísima, también están las bibliotecas deseando poder disfrutar con nuevas adquisiciones (es lo que hago yo...)
    Besos y Feliz Semana.

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    1. Tienes razón! Aunque yo con una biblioteca me llevé un chasco, ya os contaré, y os diré en breve que podéis hacer con los libros que no queráis o mejor dicho, que no os quepan en casa, porque yo quererlos...los quiero todos.
      Besos!

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  10. Los libros no se pueden tirar. Hay que dejar que otros puedan disfrutar de sus historias, tienen mucho que contar.
    Besos

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    1. ¡Totalmente de acuerdo! Es un crimen tirar un libro y privar a otras personas de lo que cuentan, pero parece que no todo el mundo lo tiene tan claro como nosotras.
      ¡Besos!

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  11. Recuerdo el momento que narras!!!! : ) : ) : )

    Poco tiempo después, me ocurrió lo mismo mientras paseaba con mi madre. Llegamos a casa con unas cuantos libros dentro de bolsas que habíamos encontrado aparcadas al lado de un contenedor de basura.

    Jamás tiraría un libro.

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    1. Hola Pa! Pues claro que te acuerdas! Tú eres de las amigas que permanecen, de las eternas! Me alegro mucho de que tú y tu madre recuperarais libros de la basura, muy bien! Rescatadoras de historias! Aunque eso yo no la sabía, ya me la contarás mejor, a ver que encontrasteis.
      ¡Besos!

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  12. ¡¡Cielos!! Tirar un libro a la basura tendría que estar penalizado... Yo a veces hago BookCrossing, no siempre de forma oficial. A veces he dejado un libro sin más en la calle, con una pequeña nota: "Si me encuentras llévame contigo, ahora te pertenezco".

    También es verdad que suelen ser libros que no me han gustado lo suficiente como para querer conservarlos, pero tal vez encuentre alguien que lo disfrute mas y mejor.

    Saludos!

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    1. Qué bonita la nota. Me gusta la idea, me la apunto. Tirar un libro es un sacrilegio.
      Besos!

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